Redacción Mi salud es hoy (I)
Al igual que la boca y otras zonas del cuerpo, la vagina tiene su propio olor, que no necesariamente es un mal olor. Este puede ser motivo de incomodidad o vergüenza para ciertas mujeres, pero su existencia es completamente normal mientras sea leve y sin síntomas adicionales. También es posible que no tenga ningún tipo de olor.
¿Qué es normal y qué no?
Lo normal es un leve olor rancio que no debe ser motivo de preocupación. Cuando este olor cambia a algo similar al pescado, a algo dulce como miel o galletas, a cerveza, harina o pan, o a un olor agrio es importante consultar al médico para determinar el origen de esta alteración y, mucho más, si el olor viene acompañado de picazón, ardor u otros síntomas.
Razones para los cambios de olor
El olor normal de la vagina se debe parcialmente a las feromonas y este se altera por los cambios hormonales de la menstruación, la edad fértil, el embarazo y la menopausia. Sin embargo, un olor desagradable puede ser motivo de una infección vaginal bacteriana o por hongos. “Cuando hay una interrupción de la microbiota vaginal, ciertos microorganismos que son saprófitos de la vagina se comienzan a hacer agresivos y secretan mayor flujo vaginal”, sostiene la doctora Myrna Vargas Alvarado, ginecóloga, quien además indica que otra de las causas del mal olor vaginal es una limpieza incorrecta o poco frecuente del área genital, el uso de desodorantes, jabones perfumados, cremas, duchas vaginales y el uso de ropa húmeda y muy ajustada”.
Estos olores se pueden originar en cualquier parte de la ingle femenina y hay que tener presente que también pueden ocasionar cambios en el olor y otros síntomas, como picor, ardor, irritación y secreción.
Por otro lado, durante la menstruación también se producen cambios en el olor de la vagina según el día del ciclo (algunas experimentan olores metálicos o como amoníaco), así como tras las relaciones sexuales y la sudoración. De ahí que la correcta higiene sea imprescindible.
Las principales causas del cambio de olor vaginal incluyen:
- Vaginosis bacteriana (crecimiento excesivo de bacterias)
- Higiene deficiente (falta de aseo o uso de productos inadecuados)
- Tampón olvidado
- Tricomoniasis (infección de transmisión sexual)
Y con menor frecuencia puede ser por:
- Cáncer de cuello uterino
- Fístula rectovaginal (abertura entre el recto y la vagina que permite que gases y heces se filtren por la vagina)
- Cáncer de vagina
Cómo prevenir el mal olor vaginal
- Tener una higiene adecuada usando jabón suave sin perfume y abundante agua.
- Evitar los lavados o duchas vaginales, ya que alteran el delicado equilibrio del ph de la vagina.
- Limpiarse de adelante hacia atrás para que el material fecal no llegue a la vagina.
- Orinar inmediatamente después de las relaciones sexuales.
- Usar ropa interior de algodón y cambiarla diariamente o cuando esté sudada o manchada.
- Evitar el uso de tangas o hilos que promueven el paso de material fecal hacia la vagina.
- Cambiar los productos menstruales con frecuencia.
- Usar condón durante las relaciones sexuales para evitar el contacto entre semen y fluidos vaginales.
- Limitar el número de parejas sexuales.
- Evitar el uso de lubricantes con sabores y olores.
- Incorporar probióticos a la dieta porque devuelven el equilibrio al ph vaginal.
- Evitar la ropa apretada y de tejidos sintéticos que hacen que se mantenga la humedad en la vagina.
- No usar productos con perfume en el área vaginal y no automedicarse.
Fuentes:
Dra. Myrna Vargas Alvarado. Ginecóloga.
https://www.mayoclinic.org/es-es/symptoms/vaginal-odor/basics/definition/sym-20050664
https://www.medicalnewstoday.com/articles/es/326458
Perspectivas
- Que la vagina tenga cierto olor no quiere decir que sea un mal olor o que haya un problema. Es algo normal.
- Cuando el olor es de tipo fuerte, similar al pescado, la levadura, la cerveza, la miel o algo dulce –y más si hay picazón, irritación, dolor u otro síntoma– es imprescindible acudir al médico.
- Existen productos en el mercado que pueden ayudar con las infecciones vaginales, pero si es la primera vez que se experimenta una es mejor acudir al especialista.
- Cerca de la menopausia o durante ella, el mal olor puede ir acompañado de resequedad vaginal. Hay que consultar con el médico.
- La buena higiene y alimentación, el uso de productos íntimos suaves y sin olores y de ropa de algodón y no apretada son fundamentales para evitar malos olores vaginales.



